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TRÓPICAL CÁDIZ

Diccionario de Animadores Salseros

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Entre los muchos personajes que hay en las noches salseras, están los Animadores y las Animadoras. Ellos son los encargados de romper el hielo y encender la velada. Son un recurso casi indispensable y el alma de toda salsoteca. Vaya este pequeño guiño,  a esos que nos hacen las noches bailongas más entretenidas.


Tomar un micrófono y ponerse a la cabeza de los aficionados salseros para hacerles dar unos cuantos pasos, no basta para ser animador. El genuino es líder sin proponérselo y tiene un don para arrastrar gente. Pero en honor la verdad, hubo una época en la que estos personajes de la noche salsera estaban más valorados, y su papel era casi imprescindible. Últimamente, en los sitios donde el nivel de baile es muy elevado, parece que son innecesarios, pero para quien empieza tímidamente en el mundillo, ellos son el mejor aliado, son los que le empujan a dar sus primeros pasos… aunque luego no se lo reconozcan.

El animador conoce al público de su discoteca y tiene que trabajar en equipo con el Dj (quien es el verdadero responsable del ambiente). Muchas veces, cuando ambos no llevan buena relación, el animador suele romperle el ambiente al Dj, y éste puede ponerle las canciones más penosas durante una animación. Este suplicio lo ha sufrido más de uno, así que el matrimonio Dj-Animador es la mejor garantía para llevar una sesión con éxito.

Lo peor que puede hacer un dueño de discoteca es decir al animador cuándo debe o no bailar. Él lo sabe. Si hay ambiente, trabaja a la sombra, conversa, acoge y baila con los clientes pero, cuando el ambiente está encendido y le obligan a animar, le violenta porque para los bailadores más que una animación es un verdadero coñazo, porque les corta el rollo. Los hay de todo tipo y especies, pero todos tienen su encanto.

El… "Me tás estresaaando”

Se lo toma todo con calma. Desde que le dicen ¡Ve a animar! ¡¡Corre!!, hasta que llega a la pista y se coloca el micrófono, han pasado tres canciones. Está falto de energía y con sólo verlo da sueño. Generalmente hace dos números y luego se sienta en un rinconcito de la barra lo más escondido posible para que los clientes no le saquen a bailar.

El hiperactivo

Al contrario que el anterior, éste no para en toda la noche. La única forma de que se esté quieto es que le den un valium. Si no se le controla, saca a bailar hasta al portero y sus animaciones son más parecidas a una clase de aeróbic que a una simple animación de discoteca. Los dueños de la sala suelen mantenerle alejado del alcohol y, sobre todo, de cualquier bebida energizante.

El cascarrabias

Es el que invita a bailar a la cliente bajo amenaza de muerte o lanza “indirectas” por el micro para recordarles lo plasta y lo muermos que son por no querer bailar. En estos casos, lo que apetece es cantarles la “Cumbia de los aburridos” de Calle 13 “…Los que nunca bailan que se quedan arrinconaos sin levantarse con los huevos pegados al muslo bendito…”. Si puede tirar a la clientela por un brazo o por la oreja para que bailen en el centro de la pista, lo hará. Para él, el fin justifica los medios.

El locutor

Baila bien, la verdad, pero su verdadera vocación es la de locutor. Si le dan el micro, está toda la noche dale que te pego y no hay manera de que lo suelte.

El ligón

De casanovas y enamoradizos está lleno este mundo, así que ¡Cuidado chicas!, porque suelen calentar la oreja como ninguno mientras bailan. Éste suele ser muy mujeriego y si está de buen ver, se lo suelen rifar al final de la sesión. Lo mejor en estos casos es disfrutarlos y evitar enamorarse.

El inconSciente

Es el que tiene dotes artísticas genuinas, baila de todo y todo lo hace bien, tanto que acojona a la gente de tal manera que se queda solo en plena animación porque da vergüenza bailar a su lado. Generalmente, cuando llega al éxtasis, se olvida de que es una animación y no puede seguirlo ni su… santa madre, porque improvisa cada segundo y son pasos que sólo él puede hacer. Es un poco chulo, divo y le encanta exhibirse y que lo admiren

El previsivo

Se ve poco, pero existe. Es el que suele decir: ¿vamos a girar eh?… cuando yo lo diga… voy a contar hasta tres… y cuando acabe el tres giramos ¿vale?… allí vamos, uno… dos… tres… ¡¡AHORA!!. No es una broma, es un caso de la vida real.

El mafioso

Es pedante, prepotente, sabe rodearse de seguidores que bailan bien y, cuando sale a animar, éstos le secundan sus pasos apropiados para que se luzcan, si algún despistado bailador poco experimentado se le cuela a su lado, sus secuaces lo van empujando disimuladamente hacia la última fila. También organiza ruedas, escogiendo a dedo a quienes lo hacen quedar bien y baila sólo con chicas guapas y de avanzado. Nunca va solo, lo rodea una comitiva de aduladores.

El camaleónico

Va a días. En ocasiones está eufórico, saluda a todos, los abraza, los besa y está creativo y pletórico. Otros días está seco, deprimido, no saluda ni conoce a nadie y el cliente es el que lo anima.

El cubano chauvinista

Según la Wikipedia chauvinismo es “patrioterismo a la creencia narcisista próxima a la paranoia y la mitomanía de que lo propio del país (o región) al que uno pertenece es lo mejor en cualquier aspecto”. No todos los cubanos lo hacen, pero muchos tienen su grito de guerra ¡¡Agua!! ¡¡Mano pa’arriba mi gente!! ¡¡Yo traigo la sabrosura de mi Cuba!! Cuba..Cuba, Cuba Cuba… No animan ni un merengue, ni una bachata, ni nada que no provenga de su país, ni siquiera salsa, sólo timba. También está el cubano-convertido, que los imita en gestos, vocabulario y hasta en acento… aunque no sea de allí. Menos mal que generalmente abundan animadores cubanos normales ¡que son una maravilla!

El animador

Dulce, consciente, divertido, espontáneo, carismático, sencillo, gran bailador y hasta psicólogo. Odia el protagonismo y ama la discreción. Los hay que dejan una huella imborrable. Sirvan estas líneas para rendirle un merecido homenaje. Gracias por llenarnos de alegría, salsa y sabor.

Como toca decir en estos casos… Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

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¿Estamos preparados para bailar en cualquier parte del mundo?

Los españoles son grandes viajeros. Cuando eligen un nuevo destino se empapan leyendo libros y consultando guías de viaje por Internet, se vacunan, llevan toda clase de medicinas, no les falta el diccionario ni los consejos de cómo comportarse. Si un bailador o bailadora de salsa visita los países donde se cultiva ese ritmo: Puerto Rico, Colombia, Cuba, Venezuela… ¿Sabría manejarse con soltura? Permítanme ponerlo en duda.


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La primera vez que mi prima Laura Farina pisó una salsoteca en España salió llorando. La pobre venía de Panamá donde bailaba sus salsitas como cualquier caribeño, sin aspavientos pero con mucho sabor. La sacó un chico y al ver que la mulata no pudo hacer bien un “dile que no” (ella ni conocía esa expresión) la dejó tirada en la pista diciéndole: ¡Yo pensaba que sabías bailar! Como si el ser negrito te diera licencia para saber moverte.

Otro trago muy amargo lo pasó una gran amiga venezolana recién llegada, que accedió a bailar con un chico y al acabar la canción vio como éste se dio media vuelta y la dejó en mitad de la pista, allí tirada. Mi amiga me contó que se sintió “usada” y eso le partió el corazón.

omo soy caribeño, yo entiendo a estas dos chamacas. Pero si el lector es un salsero de aquí, lo más seguro es que piense que los latinoamericanos somos tremendamente susceptibles (y eso no está tan lejos de la verdad). Hay códigos en el baile, reglas en las pistas de las discotecas que tienen que ver mucho con la cultura de los pueblos. Esto también debería de enseñarse en las escuelas de baile.

Otra cultura En muchos países del Caribe y Sudamérica, las reglas de educación dictan que si le pides bailar a una chica que está sola, una vez termine la canción la dejes justo donde la encontraste, des las gracias y sigas tu camino. Si la chica está acompañada el ritual es distinto. Tienes que pedir permiso al varón o varones del grupo (sean novio, padre o amigo) para sacarla a bailar, y éstos se te darán su consentimiento… o no.

Pero como en todas partes se cuecen habas, también es cierto que hay muchos latinoamericanos que sacan a bailar a las chicas tomándolas imperativamente de la muñeca y arrastrándolas a la pista sin mirarlas, dando por hecho que las chicas se mueren por bailar con ellos…A esos, chicas, hay que pararles los pies y enseñarles a ser educados. Muchos se pondrán chulos diciendo:¡Encima que te saco! Y otros pedirán disculpas e intentarán enmendar su error con humor.

Conquistas, ligues y malos entendidos A diferencia de los europeos, los caribeños somos muy tocones. Tal vez el exceso de cariño pueda dar lugar a malos entendidos, sobre todo si los chicos piensan que tienen a la chica metida en el bote porque les sonríe y se les acerca mucho. Bailar pegado allá es algo común. Pero la gente escoge con quién hacerlo. Si la chica pone el codo entre ambos, no querrá que te acerques, si en cambio pone la mano en tu espalda y deja que te acerques sin reparo te está dando su permiso. Si te rodea el cuello con su mano ¡Estás de enhorabuena! Porque seguramente es que le gustas más allá del baile.

A la mujer caribeña se le conquista por el oído. Decir cosas bonitas mientras bailas es la mejor manera de ligar. Si en cambio le das vueltas como un trompo, como se suele hacer aquí en España, lo más seguro es que te deje a mitad del baile y se marche muy molesta.

¡Cuidado con las tortillas! Y no me refiero a las de patatas. En España ver a dos chicas bailar juntas es lo más normal del mundo. En cambio hay algunos países latinoamericanos en los que ver a dos mujeres juntas bailando es sinónimo de lesbianismo. Es triste, pero es así. Si eres chica y sacas a otra pueden entender que seas de la otra acera y no acceda porque le perjudicas ante los suyos. Eso se hace más bien dentro de casa, pero no en sitios públicos.

Y sigue el machismo La mujer española es más liberal, no sólo en el baile. Últimamente en temas de ligoteo están tomando la iniciativa más que nunca. Un hombre de aquí jamás pensaría que una chica quiere algo con él sólo por sacarlo a bailar. Lo más seguro es que se sienta alagado porque es una forma de decirle ¡qué bien bailas! En el Caribe hay que tener cuidado, queridas bailadoras. Si no hay confianza, lo mejor es esperar a que te saquen para que no te tachen de chica fácil.

Bailar solo es de locos Otra costumbre que impacta a los caribeños recién llegados es ver a alguien bailar solo. Si eso se hace al otro lado del charco sólo cabe pensar: o está loco o está borracho. Yo también me sorprendí cuando llegué a España y vi gente bailar sola, pero a la vez me encantó. Me gustó que la gente pasara de todo, y si es hombre y nadie quiere bailar con él, o si es mujer y no la sacan a bailar, no se quedan con las ganas ni se cortan por el qué dirán. Deberíamos tomar ejemplo de ello en nuestras tierras.

La discoteca no es un plató de TV En países europeizados como Argentina y Chile, en los que la salsa es una moda “reciente” e importada, el comportamiento en las salsotecas es muy similar al de aquí. Hay escuelas de salsa, se bailan muchos estilos y se hace la salsa-show muy exhibicionista. En el Caribe, en los pueblitos, en las playas, más allá de los cabarets y espectáculos de hotel para guiris, la gente llana baila muy normalito. En este tipo de lugares bailar salsa con demasiados nudos, demasiadas acrobacias y exagerados movimientos de cadera y brazos es una cosa que desentona mucho. A unos les causará sorpresa, a otros les molestará tanto afán de protagonismo y otros se partirán de risa pensando que son de algún ballet de la televisión.

Ni aquí, ni allá, ni en Pekín Debería evitarse preguntar a alguien que sacas a bailar: ¿Qué estilo bailas? La mayoría de los salseros del mundo no van a escuelas. No saben la diferencia entre bailar salsa L.A., New York, o hacerlo al “Uno” o al “Dos” y tampoco saben que es un “Setenta”. Un bailador consciente saca a su pareja y con dos pasillos sabrá qué puede hacerle y qué no. Es cuestión de descubrirlo mientras bailas. Claro que eso no se puede hacer si al primer compás sueltas tu repertorio de vueltas. Ni en España, ni el Caribe, ni en ningún lugar del mundo se debería hacer semejante pregunta.

Pasaporte salsero El mejor pasaporte para un viajero salsero es tener la mente abierta, aprender de todos, aceptar lo distinto… ¡Ah! y si le gusta beber, recordar que allá no decimos cubata, sino Cuba Libre, que es de ron añejo con Coca-Cola y que el Whisky sólo lo mezclamos con agua, soda o agüita de coco. ¡¡Feliz viaje!! ¡¡Y a Rumbear por el mundo!!

Breve Historia del Carnaval de Cádiz


Cartel 1983

El origen del Carnaval se puede remontar a las bacanales: fiestas en honor del dios Baco, las saturnales: en honor del dios Saturno y las lupercales: en honor del dios Pan, celebraciones en la antigua Grecia y en la Roma clásica.

Julio Caro Baroja, uno de los más clásicos estudiosos del Carnaval, lo define como "un hijo del cristianismo". Todos sabemos que el Carnaval se celebra previamente a la Cuaresma, es el fin de semana anterior al Miércoles de Ceniza.

El Carnaval Gaditano toma peculiaridades del italiano, debido a la influencia fundamentalmente genovesa que nuestra ciudad conoció, pues desde el siglo XV, tras el desplazamiento hacia el Mediterráneo de los turcos, los comerciantes italianos se trasladan a Occidente, encontrando en Cádiz un lugar de asentamiento perfectamente comunicado con los objetivos comerciales que los genoveses buscaban: el norte y el centro de África.

Los antifaces, las caretas, las jeringas de agua, los caramelos arrojadizos (confeti - papelillos), son otros tantos elementos que asimilamos del Carnaval italiano. Al igual que los bailes de Carnaval, como eje central de las fiestas, siendo el acto social más importante de las celebraciones, sobre todo en el siglo XVIII.

Cartel 1979

El disfraz: Es el elemento fundamental del Carnaval:
- Rompe el orden social
- Enfrenta a las clases
- Libera los instintos
- Rompe las represiones.

El disfraz invierte el orden de las cosas, comiendo, bebiendo, ironizando y satirizando a la sociedad y a la autoridad. En definitiva, da rienda suelta a la fantasía y a la libertad.

El Ayuntamiento no reconocía el Carnaval como una fiesta propia hasta que en el año 1861 el alcalde Don Juan Valverde propone que sea el Cabildo el encargado de la organización del Carnaval, para lo que se solicita que en el presupuesto de 1862 se previeran los gastos del Carnaval. Podemos decir que es cuando se comienza a tener un Carnaval "reglamentado".

El controlar y reglamentar tuvo consecuencias beneficiosas: Programación de actos, de bailes, de fuegos de artificios, música, comparsas, etc.

La Comparsa: Con un origen posiblemente espontáneo -un grupo de amigos se reunía para cantar- la Comparsa se va perfeccionando en tanto que de forma paulatina se va uniformando, preparando un repertorio y ensayándolo.
Estas Agrupaciones de conjuntos músico vocales que cantan repertorios propios y de marcado carácter gaditano se irán convirtiendo paulatinamente en uno de los ejes del Carnaval de Cádiz, sin olvidar los bailes de máscaras y -sobre todo- la calle como elemento dinamizador de la participación popular.

Cartel 1974

Las Agrupaciones carnavalescas se desarrollan integrando en sus coplas todos los elementos que hoy perduran: chascarrillo, crítica política, satírica social, etc.

En 1884 el alcalde Eduardo J. Genovés ordena una mayor vigilancia en las calles e impone que todas las Comparsas y Estudiantinas que quieran recorrer la población deberían de proveerse de la correspondiente licencia municipal. Incluso se establecerá la censura previa: cada agrupación debía presentar una instancia dirigida al alcalde indicando nombre, apellidos y direcciones de los componentes, haciéndose responsable el director de la agrupación y un representante. Junto a la instancia se presentaban dos copias de los repertorios que se pensaban cantar por las calles y que en ningún caso deberían atentar contra la moral pública. Revisadas las letras, el Ayuntamiento guardaba una copia y devolvía la otra con su sello, dando el visto bueno al repertorio. La copia sellada debía llevarla el director de la Agrupación y exhibirla ante cualquier autoridad que la requiriese. Pese a tan reglamentada burocracia, raro era el año que alguna agrupación no terminaba en la prevención del Piojito.

La formación de una Comparsa se realizaba de forma espontánea entre un grupo de amigos o de compañeros de trabajo. Antonio Rodríguez "El Tío de la Tiza" sacó los mejores grupos de su época con sus compañeros de la Sociedad Cooperativa de Alumbrado.

En el año 1937, por decreto, el Jefe del Estado, General Franco, abolió el Carnaval, desapareciendo en casi todas las poblaciones españolas. Sin embargo, en Cádiz permaneció latente en el sentir del pueblo. Y en las tiendas de vinos y en los colmados gaditanos de la posguerra no faltaban en el mes de febrero grupos de nostálgicos que se reunían para rememorar y cantar viejas coplas carnavalescas.

Cartel 2001

En 1948, el gobernador civil Rodríguez de Valcárcel autorizó a que cantara el Coro "La Piñata Gaditana" y a partir de ahí los Coros y Chirigotas salen a la calle con la autorización del Gobernador, fuertemente censurados por la Delegación de Educación Popular y el control callejero del Alcalde. Se insiste en que no puede aparecer por ninguna parte la palabra "Carnaval".

Así surgen en el año 1950 las Fiestas Típicas Gaditanas, un Carnaval domesticado, descafeinado, pero que en honor a la verdad permitió que la tradición carnavalesca permaneciera en las nuevas generaciones gaditanas. Y por fin en el año 1977 se produce la recuperación del Carnaval con su nombre tradicional y a sus fechas de siempre, en el mes de febrero.

En el año 1984, la Fundación Gaditana del Carnaval (FGC), Organismo Autónomo del Excelentísimo Ayuntamiento de Cádiz, recibió por acuerdo del Excelentísimo Ayuntamiento Pleno de 9 de enero, al punto 14 del Acta de Sesión, la competencia de organizar, dirigir, programar, encauzar, administrar y ejecutar los Carnavales de la Ciudad de Cádiz. Competencia que viene llevando a cabo desde esa fecha hasta nuestros días, con la ayuda, coordinación y participación de todos los estamentos de la Ciudad.

No se puede olvidar que el Carnaval es "Participación". La FGC nace de la necesidad de crear un cauce participativo adecuado al momento de auge que nos tocaba vivir. La Fiesta de Carnaval estaba en Pleno crecimiento y es la FGC el resorte que se necesitaba para adecuarla a cada realidad diaria, y no dejar que se convierta en una macrofiesta indirigible.

El año 2002, y tras diversas negociaciones con colectivos de autores carnavalescos, la Fundación Gaditana del Carnaval fue sustituida por el Patronato del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas y Fiestas del Carnaval de Cádiz. Los órganos del Patronato del Carnaval, como se acostumbra a abreviar su nombre, son el Consejo Rector, y sus dos juntas ejecutivas: una del COAC y otra de las Fiestas.

Cartel 1998

Lo más genuino y representativo del Carnaval de Cádiz son sus Agrupaciones, que han resistido a todos los avatares de los tiempos y que en la actualidad -en sus distintas modalidades de Coros, Comparsas, Chirigotas y Cuartetos- en Junior (antiguamente se dividían en Infantiles y Juveniles) y Adultos, tienen la opción de acudir al Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC), si así lo desean. Dicho Concurso se rige por unas Bases aprobadas en Junta Ejecutiva del Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval (COAC) del Patronato del Carnaval el pasado año 2002.

FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO INTERNACIONAL

El Carnaval de Cádiz, -entonces Fiestas Típicas Gaditanas- fue denominado FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO el 18 de mayo de 1.965. Con fecha de 29 de febrero de 1.980, la Comisión Municipal Permanente conoció públicamente en el Boletín Oficial del Estado de fecha 16 de febrero, resolución de la Secretaría de Estado de Turismo a las Fiestas del Carnaval de Cádiz, entre las de categoría de "Interés Turístico Internacional".

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Historia de la salsa cubana

Historia de la salsa cubana

En los años ’60, una oleada de ritmos de origen cubano se fusionan con el jazz. Izzy Sanabria, diseñador gráfico en los estudios de Fania, los une a todos bajo una misma denominación para eliminar confusiones y vender el concepto más fácilmente. Eligió salsa, término con el que se animaban a las bandas para aumentar la energía de la actuación.

La música salsa tiene una estructura determinada: introducción, fase melódica, fase de ritmo o percusión llamada montuno, vuelta a la fase melódica y final. Las exclamaciones se usan para anunciar cambios de fase, especialmente en el montuno, que es la sección con mayor energía rítmica.


Francia, España y las colonias americanas: un antiguo antecedente de la salsa es la contrandanse bailada en Versalles, que pasó a la corte española, y de allí al Caribe, durante la colonización, ya con el nombre de "contradanza". La contradanse llegó a Haití y la contradanza a La Habana

Otro factor fundamental en el origen de la salsa lo constituyen los ritmos africanos que los esclavos africanos mantenían en sus ritos religiosos, conservación posibilitada por la asimilación de sus dioses, los orishas, a los santos católicos.

Es importante también en la constitución de los ritmos salseros, la inmigración proveniente de Haití en Cuba. Una primera oleada introdujo la contradanza criolla, una versión criolla de la contradanse con influencia africana en la instrumentación y la interpretación. La segunda oleada de inmigrantes llegó a mediados del siglo XIX proveniente de la República de Haití, lo que contribuiría al nacimiento del son cubano.

Ritmos de África, música de Cuba: La tradición vocal y los ritmos de tambores son una parte central en las prácticas religiosas y sociales de los africanos. Un aspecto relevante es el de musicalidad compartida. Uno de los músicos toca un ritmo específico y único (la clave) y el resto tocan juntos formando un polirritmo. Los polirritmos son un componente esencial en la música salsa. Las claves más comunes son de son, de rumba y de samba; todas descendientes de la clave africana.
El coro-pregón es otro legado proveniente de las ceremonias religiosas, donde los cantos eran dirigidos por un líder social o religioso.

El método de composición en la Cuba de la segunda mitad del siglo XIX variaba de acuerdo a la situación geográfica. En el origén, la música se basaba en una progresión rítmica de acordes sencillos que acompañaban letras improvisadas que obedecían la clave. Todas estas son características que están presentes en la salsa. La música del Occidente era más europea. Los instrumentos recordaban a los encontrados en las orquestas francesas. Esta conservación de la estructura orquestal, instrumentos y músicos especializados después facilitaría la entrada del Jazz en la música Cubana.

Cuando Cuba pasó a ser una colonia independiente, lo que antes era una diferencia geográfica, se convirtió en una estratificación social en la capital: la música europea para las clases altas de blancos y la música de Oriente para las clases bajas de negros.

Cuba Mestiza: El cinquillo caribeño llegó a la danza y las habaneras cubanas por medio de la contradanza criolla. Los bailes de estas formas musicales dejaron de ser actividades de grupo para convertirse en bailes de pareja. La individualización del baile preparó el terreno para la introducción del movimiento africano en los derivados de la contradanse. El mestizaje ocurrido en el baile fue mejor aceptado por comunidades de color que por la élite gobernante conservadora.
La influencia norteamericana durante la dictadura de Batista trajo actuaciones de artistas estadounidenses, lo que abrió el camino para la influencia del jazz en la salsa. El mambo pasó a ser reconocido como un género en sí mismo en los años ’40. El chachachá, otro descendiente de la sección de nuevo ritmo, al contrario que el mambo era todavía tocado por las charangas (flauta y violín) y conservó un tiempo medio. El gran cambio fue la introducción de la conga. Ambos estilos se extendieron rápidamente por el resto del mundo.

Cuba Revolucionaria y después: Fidel Castro subió al poder en 1959. El embargo estadounidense a Cuba no pudo impedir que se escapasen nuevos ritmos; los más notables el songo y el mozambique. Pero redujo la presencia cubana en el escenario mundial. Surgen así tres nuevos centros de la salsa: Nueva York, Miami y Colombia.
En Nueva York, los inmigrantes provenientes de Puerto Rico abandonan la música folclórica portorriqueña como la bomba o la plena –excepto quizá Willie Colón-, en favor de la música afrocubana. Miami fue el destino elegido por muchos de los cubanos exiliados. La salsa en Miami está relativamente politizada. El carnaval y el fomento de la salsa en Miami provienen en gran medida de un activismo político de derechas. Allí, la salsa es un símbolo de deseo: el de una Cuba sin Castro. En Colombia, el gran peso del país como centro de salsa se puede ver en su gran contribución de talentos e innovaciones rítmicas. Cuba preparó lo que se ha convertido en otra gran contribución a la historia de la Salsa: la Timba.

Ojo con algunas clases de baile

Ojo con algunas clases de baile

Muchos profesores enseñan bailes en vez de enseñar a bailar porque es más fácil. Sin embargo hacer hincapié en enseñar pasos es el mayor obstáculo para aprender a bailar bién. Esto se puede resumir en "los malos profesores enseñan pasos; los grandes profesores enseñan a bailar". Aprender el "paso" de la semana no es la llave del éxito. Ser capaz de "Llevar" en una pista de baile es mucho más importante. Para la mujer, ser capaz de "seguir" a un "conductor" malo es la marca de buena bailarina. Mucha gente olvida el concepto básico más importante en cualquier baile de pareja: "aprender a seguir a su pareja, NO la posición exacta del pié.. etc… " . Aprendiendo a "Llevar / Seguir" es fácil adaptarse a distintas formas de bailar incluso con parejas adiestradas por otros profesores. El bailarín/a que da prioridad a las posiciones exactas del pié sobre el "Llevar / Seguir" se convierte en un snob y es incapaz de bailar con nadie que haya aprendido a bailar en otro sitio.

Muchos profesores no enseñan la "conexión", en su lugar enseñan secuencias de pasos que hace que los principiantes crean que los bailarines se limitan a realizar con sus pies secuencias memorizadas de pasos.

Los ejercicios de "Llevar / Seguir" constituyen, probablemente, el puntos más importantes que un profesor pueda enseñar. Los puntos más importantes: postura, equilibrio, fuerza apropiada, contacto apropiado (visual incluido), reconocimiento del ritmo, llevar y seguir, posición en la pista…., son difíciles de enseñar y es frecuente sustituir "han aprendido 20 pasos" en lugar de decir "han desarrollado 10 conceptos esenciales".

Uno de los métodos para inculcar estos conceptos puede ser el repetir frecuentemente durante las clases cosas como:

  • Eres responsable de tu propio peso. No descanses sobre tu pareja.
  • Mantente erguido
  • La fuerza sobre la mano debe ser la misma que la de tu hombro
  • Empezar desde parado. Luego moverse juntos adelante, atrás y uno alrededor del otro manteniendo una posición equilibrada
  • "Llevar y Seguir" de forma natural significa: "Natural es todo aquello que no necesita explicación puesto que sigue los principios de la Física y conocimiento de como se mueve el cuerpo.

La gente que no baila tiende a pensar que bailar es una secuencia de pasos. Cuantos más secuencia de pasos conoce, cree que sabe bailar más. A veces los profesores sucumben a esta presión del mercado y ocurre que muchos de ellos enseñan pasos y pocos enseñan a bailar. Las clases tampoco deben ser multitudinarias porque cada alumno tiene necesidades individuales.

Hay mucha gente que marginaliza cuestiones tales como: postura, equilibrio, cambio de peso, fuerza adecuada, ritmo,trabajo de piés, cuando baila con su pareja; sin embargo todo esto constituye la esencia del baile. El resto es simplemente más ó menos pasos. Más ó menos coreografía.

Cuándo se pretende estudiar un idioma, la infraestructura y la gramática se evidencian como esenciales. Un buén diccionario nos puede suministrar muchas palabras, pero no sirve para aprender el idioma. En el caso del baile lo importante es lo esencial, los pasos son lo de menos.

Bailar es: Postura, Equilibrio, Conexión, Llevar, Seguir, Cambios de peso, armonía, Fluidez y Música.

COMO APRENDER A BAILAR

  1. Aprender un pequeño número de pasos y algunos conceptos básicos sobre el baile
  2. Ahora concentrarse en la técnica. técnica, técnica, " Llevar y Seguir". Hazlo en un lugar confortable para tí. Presta más atención a bailar bién TU en lugar de "pelear" con tu pareja. A medida que mejore tu técnica se irá haciendo más agradable el baile en pareja.
  3. Ahora vuelve a aprender más pasos. Comprobarás que cada vez te es más fácil aprenderlos.
  4. Observa a aquellos que iniciaron el aprendizaje contigo pero se concentraron solamente en los pasos y despreciaron la técnica. Te parecerá que ellos están aprendiando los pasos que tu parece que has aprendido hace mucho tiempo.
  5. Observa, cuando leas esto: Se aprende a bailar al revés. Primero se empieza con la situación en pareja aprendiendo pasos, y trabajando sólo con movimientos básicos del cuerpo. Se aprende la posición en el tiempo 1, en el 2, en el 3 ….; es la manera de aprender un "paso". Cuándo consigas estar exactamente en esas posiciones, en el tiempo exacto y realizando un movimiento contínuo, realmente has mejorado mucho.

Los principiantes generalmente son muy impacientes y sólo desean desarrollar suficientes recursos para moverse en la pista de baile. Nunca progresarán si no dedican horas y horas a practicar antes de lanzarse a la pista. Es inicialmente divertido mientras no conozcas nada mejor y quedes enganchado. Si todo fuese trabajo y no diversión, pocos bailarian.

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